Archivos de la categoría ‘alimentación’

Publicado: 14 enero, 2012 en alimentación, CRISIS, economía, medios, salud, vivienda

Una pareja de ancianos se suicida al no poder superar sus problemas económicos

Conmoción en Italia por la decisión de una pareja ancianos de acabar con sus vidas al ser incapaces de superar sus problemas económicos. No tenían trabajo, se habían quedado sin casa y estaban a punto de separarles. Escribieron varias veces a los políticos pidiendo ayuda pero no obtuvieron respuesta.

Antonio Pelayo  |  Roma, Italia  | Actualizado el 12/01/2012 a las 21:20 horas

Su terrible historia ha irritado doblemente a los italianos, que hoy también han visto cómo sus representantes, los mismos que reclaman austeridad, no renuncian al lujo en sus vacaciones.

“Leeréis en los periódicos con cuanta dignidad saben morir dos ciudadanos asqueados de la hipocresía y de la crueldad de vosotros los políticos”, escribió un matrimonio italiano en una carta publicada por el semanario “Oggi” antes de poner fin a su vida el pasado domingo en Bari, en el sur de Italia.

Salvatore De Salvo, agente de comercio de 64 años y en paro desde hace siete, y su mujer, Antonia Azzolini, de 69, relataron sus penalidades y sus múltiples peticiones de ayuda a las instituciones italianas en una entrevista a una televisión local, que desde el 17 de marzo de 2010 se puede ver en el canal de vídeos Youtube.

Sin trabajo y tras perder su casa, desilusionada por las promesas de los políticos que nunca llegaban, la pareja intentó suicidarse sin éxito, tal y como explican en el vídeo, y fue recluida en un asilo, “una ratonera con una humedad de locura”, como la definió De Salvo.

Al final de la grabación, Antonia musitaba entre lágrimas: “Quiero hacer cualquier cosa que me de la posibilidad de salir de este lugar infernal donde me encuentro, volver a hacer las cosas que hacia al principio, tener una casa donde estar, cocinar la comida a mi marido, tener una vida”.

La pareja había enviado numerosas cartas al semanario del corazón Oggi en las que explicaba su situación desesperada y pedía la intercesión del entonces primer ministro Silvio Berlusconi, no sin antes haberse dirigido al presidente de la región de Puglia, Nichi Vendola, y al alcalde de Bari, Michele Emiliano.

“¿Quizá el presidente ha rechazado intervenir porque cuando anuncia que ayuda a los están siempre en dificultad trata de referirse únicamente a amigos o personas que le procuran placer o beneficios?”, aseguraban en una carta de septiembre de 2011, reproducida por el semanario. Y finalizaban la misiva: “al Ilustre Caballero Berlusconi dedicamos nuestro saludo: ‘Ave Silvio, morituri te salutant'”.

Cuando el Ayuntamiento de Bari decidió “recluirlos” en la casa de acogida y después decidió que ocuparan habitaciones separadas la pareja explicó que “para nosotros dos que hemos vivido 45 años en la buena y en la mala suerte siempre juntos significaría ir de mal en peor. Para esto es mejor morir”.

El epílogo del drama se produjo el domingo, cuando la mujer fue hallada muerta en una habitación en el hotel “Siete Mares” de Bari, según los investigadores por ingesta de barbitúricos, mientras que el marido apareció ahogado en la playa.

Los investigadores, que esperan los resultados de la autopsia, apuntan a que al no hacer efecto al hombre la ingesta de barbitúricos y para seguir a su consorte en su último viaje, Salvatore De Salvo se adentró en el mar para poner fin a su vida.

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Todmorden, el pueblo inglés auto-suficente alimentariamente

Enviado por Eduardo Jerez el 12/12/2009 a las 02:48 PM

Innovadora iniciativa en Gran Bretaña:
En la ciudad de Todmorden creen tener la fórmula para salvar el planeta

En dos años, la localidad ha cambiado radicalmente la manera cómo produce sus alimentos y la forma en que sus residentes se preocupan del medio ambiente. Para 2018 esperan que la ciudad sea totalmente autosuficiente.  

Todmorden es una pequeña ciudad de Inglaterra, pero sus residentes afirman que descubrieron el secreto que podría salvar el planeta. Tanto así, que algunos de sus representantes viajaron a Copenhague para debatir junto a los líderes mundiales la manera de lograrlo.

En menos de dos años esta ciudad ha cambiado radicalmente la manera en que produce sus alimentos y la forma en que sus residentes se preocupan del medio ambiente. Basta revisar algunas estadísticas: el número de personas que hoy cultivan sus propias verduras aumentó en un tercio, siete de cada diez personas compran regularmente alimentos producidos en la ciudad y los habitantes que crían pollos se multiplicaron 15 veces.

Giro radical

La iniciativa se llama “Incredible Edible Todmorden” (traducible por “Increíble Comestible Todmorden” o “Alimentos Increíbles Todmorden”) y su objetivo es que cada vez más personas produzcan sus propios comestibles, como frutas, verduras e incluso carnes.

El mercado local está lleno de vegetales y carnes locales. Igual que los almuerzos que se sirven en las ocho escuelas de la ciudad.

“Esto es un giro radical”, dice al diario The Independent Pam Warhurst, una de las personas que idearon este proyecto, involucrando a sus amigos y vecinos.

“Nuestro objetivo es lograr que nuestra ciudad sea totalmente autosuficiente en la producción de alimentos para 2018. Y si podemos seguir al mismo ritmo, como lo hemos hecho los últimos 18 meses, lo vamos a lograr”, asegura.

Es más, los líderes de esta iniciativa ahora están exportando su idea. Hace dos semanas Todmorden organizó una conferencia sobre cómo generar proyectos parecidos a “Alimentos Increíbles Todmorden” en otros lugares, y asistieron más de 200 personas de toda Gran Bretaña.

Y en otras ciudades ya se dictan cursos en que los participantes aprendan a producir su comida, y también cómo hacer conservas o mermeladas.

Nick Green es otro de los promotores originales de este proyecto. Dice que eligió un consultorio en desuso para sembrar sus productos porque estaba en el centro y atraería la atención.

“Queríamos que todos vieran lo que hacíamos, para que pudieran preguntar y participar”, dijo al diario británico. “El viejo consultorio tiene mucho terreno en el frente, así que era ideal. Yo no pedí permiso a nadie; simplemente fui con mi pala y mis semillas y planté coliflores”.

Incredible Edible Todmorden comenzó financiado por los propios habitantes, pero lograron mucho con poco dinero. Incluso ganaron el premio al “Proyecto comunitario más inspirador”, obteniendo mil libras (US$1.625).

Lynne Midwinter, otra de las impulsoras de la “iniciativa verde”, logró que los puestos del mercado local publicitaran los productos locales en pizarras.“Ahora puedes ver la mayoría de los locales anunciando la carne de vacuno local, el cordero, cerdo, pan, verduras y el queso”.


Comida sana

También están plantando manzanos, perales y ciruelos en el nuevo consultorio. “Vamos a animar a la gente a recoger sus frutas cuando pasen a ver al médico. Tal vez plantar ahí los árboles ayude a que la gente haga la conexión entre comida sana y ser saludable”, dice Warhurst.

Esta Navidad, desde el pavo hasta las verduras serán 100% de Todmorden.

Pam Warhurst lo resume con satisfacción: “Este proyecto involucra a todos en la ciudad. Honestamente creo que es un plan para cada barrio, porque lo que hacemos aquí puede ser fácilmente imitado en cualquier lugar. Se trata de involucrar a las personas y darles espacio para montar sus propias ideas”.

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70%

de la población de Todmorden compra frutas, verduras y carnes producidas por los propios habitantes de esta ciudad inglesa.

 Exportando el modelo

“Soy maestra de escuela primaria en una ciudad vecina, Littleborough, y tengo un increíble proyecto de cultivo de alimentos con mis alumnos”, dice Helena Cook. “Lo mejor es que entusiasma a los padres, y sé que algunos de ellos ya han comenzado a cultivar sus propias hortalizas en casa. Todos los que están involucrados en el proyecto Todmorden están comprometidos a exportar esta iniciativa a otros barrios”.

Vía | diario.elmercurio.com – www.treehugger.com
Fotografía | www.incredible-edible-todmorden.co.uk

en.wikipedia.org

Conferencia de Miguel Celades: “¿Quién, cómo y por qué nos envenenan con la comida?

Publicado el julio 28, 2011 por CienciayEspiritu

Conferencia inicial del 1er. Congreso de Alimentacion Consciente. ¿Quién nos envenena? ¿Como nos envenenan? y ¿Por qué nos envenenan?. Una conferencia dura, pero que todos debemos saber, nos va la vida en ello, justamente…

Planeta Libre

Titulo Original: La belle verte
Cine – 13/02/2009 –
Autor: Coline Serreau –
Duración: 01:32:25 –
Idioma: Español (ESP) –
Subtitulos: Sin Subtitulos –
Fuente: video.google.es
Planeta Libre

En un lejano planeta discurre el año 6000.

Sus habitantes son seres muy avanzados, que viven aproximadamente unos 250 años, han prescindido de los objetos materiales y se comunican telepáticamente.

En la reunión anual en la que afectan a la comunidad siempre surge la misma pregunta: ¿alguien quiere ir a la Tierra? Nadie se atreve a hacer el viaje a este peligroso y primitivo planeta, hasta que Mila, la hija del último hombre que estuvo allí, se presta como voluntaria. ¿Aquí empezará la mayor aventura de su vida?

Earthlings: ahora puedes verlo con subtitulos en castellano

Enviado por Fabiola el Mié, 24/05/2006 – 20:26

Earthlings o habitantes de la tierra es un excelente documental (2005) que relaciona la naturaleza, los animales y la humanidad. Nos muestra la total dependencia que el hombre tiene de los animales (para su uso como mascotas, comida, entretención, vestuario e investigaciones científicas) acentuando la total falta de respeto de algunos para con lo que ellos llaman “recursos naturales“.

En una investigación que demoró 5 años, se grabó con cámaras ocultas la realidad de tiendas de animales, criaderos de animales, refugios, granjas industriales, mataderos, el comercio de pieles y cuero, deportes, entretenimientos e investigación científica. En los 95 minutos que dura el documental, nos muestran cuán lejos llega el maltrato que el hombre da a todo tipo de animales para satisfacer sus necesidades económicas.

También puedes ver una versión reducida de 20 minutos, donde explican el concepto de especismo y sus implicancias:

http://www.megavideo.com/v/7PBLHN00

El documental está narrado por Joaquin Phoenix y la música está hecha por Moby. Escrito y dirigido por Shaun Monson, en el año 2005 Earthlings fue premiado como el “Mejor Documental” en el Festival de Cine Artivist, “Mejor Contenido” en el Festival Internacional de Cine de Boston, “Mejor Documental” y “Premio Humanitario” para Joaquin Phoenix en el Festival de Cine de San Diego. Earthlings nos permite abrir los ojos a la realidad, instándonos a dejar de hacerse el tonto para ser capaces de asumir nuestra total responsabilidad en la situación cruel e injusta en que miles de millones de animales viven y mueren a diario en el mundo. Porque TODOS SOMOS RESPONSABLES.

Más información: Earthlings.

Pasear entre las estanterías de un supermercado a menudo requiere, además de buena orientación, cierto sentido estratégico. La abrumadora variedad de productos que ofrecen las grandes superficies puede convertir un acto insignificante como comprar una caja de cereales en una pequeña hazaña. Lo vio la cineasta Katherine Bigelow, que en una secuencia de En tierra hostil convierte los pasillos de un supermercado de Estados Unidos en una especie de trinchera emocional para un soldado recién llegado de Irak. Y lo experimentan a diario millones de consumidores, quizás algo perdidos en un mundo y en un mercado difícilmente abarcables.

Disminuir las referencias puede empujar hacia las marcas blancas

“La crisis tiene que cambiar la cultura del consumo”, dicen los especialistas

El consumidor puede elegir hasta 57 variedades en algunos alimentos

“El desenfreno consumista parece haberse evaporado”, según un experto

Una reciente investigación de The Economistresumió este fenómeno con claridad meridiana. “Si puedes tenerlo todo en 57 variedades, elegir se convierte en un duro trabajo”, apuntaba el semanario británico en el artículo La tiranía de elegir. Porque “la variedad de la oferta ha mejorado enormemente la forma de vida en el mundo rico” y “la libre elección es la base sobre la que trabajan y compiten los mercados y que generan crecimiento económico”, pero las consecuencias en los países desarrollados y en el ámbito del consumo familiar no tienen por qué ser necesariamente positivas. Y pueden convertirse en una auténtica tiranía.

Uno de los factores que, según The Economist,influyen en este cambio en el hábito de consumo surge en la cultura anglosajona, a la que se suele atribuir la responsabilidad de este tipo de tendencias, que parece estar redescubriendo la filosofía del “menos es más”, reminiscencia de la filosofía arquitectónica de Ludwig Mies van der Rohe. Cada vez hay más asociaciones, expertos, publicaciones que defienden el valor de la sobriedad en el consumo de lo pequeño. Una tendencia que se ha instalado también en España.

“Coincido con el eslogan de menos es más. Hay que tender a la compra de productos o a la contratación de servicios que nos ofrezcan lo que realmente necesitamos, de ser sobrios en el consumo, de hacerlo de una forma racional y por lo tanto responsable, de tener en cuenta valores -sociales, medioambientales- a la hora de decidirnos por una marca o por otra”, opina María Rodríguez, presidenta de la Confederación de Consumidores y Usuarios (Cecu). Aunque considera que el movimiento en España es “incipiente”, está convencida de que no tiene vuelta atrás. “Tiene todo el camino por delante, cada vez son más los consumidores que se incorporan al mismo”.

Al replanteamiento del “menos es más” ha contribuido la crisis económica, que ha cambiado la mentalidad que muchos consumidores tenían años atrás. Para Carles Feixa, profesor de Antropología Social en la Universidad de Lleida, se trata más bien de una cuestión de modelo cultural: “Si la crisis ha permitido distinguir el grano de la paja, uno de sus mejores efectos puede ser la promoción de un cambio en la cultura de consumo”, apunta. “No para volver a una no consumista de tipo puritano, sino para valorar la calidad y la diferencia real por encima de la diferencia marginal”, reflexiona Feixa.

A pesar de las técnicas publicitarias de las empresas, María Rodríguez recalca que “poco a poco” los consumidores se van concienciando de que tienen que influir en el mercado y en los hábitos de consumo. “Para ello”, asegura, “intentan imponer sus condiciones”. “Es todavía un sector minoritario de la población, pero se va avanzando y además de forma imparable. Será mucho más difícil a partir de ahora que la oferta dicte las normas a la demanda, los consumidores cada vez influirán más”. La presidenta de la Cecu pone en duda que la desbordante oferta de productos suponga realmente un avance para los consumidores: “Puede generar confusión, dicho esto con carácter general. No obstante, para un colectivo pequeño de consumidores que vive solo es una forma de facilitarles el acceso a determinados productos. Es un nicho de mercado importante, pero exclusivamente relacionado con el empaquetado de productos”, opina Rodríguez.

En esta misma línea, Fernando Olivares, profesor de Sociología de la Universidad de Alicante y autor del libro Rebelión de las marcas: el éxito de las marcas del distribuidor y el consumo inteligente, considera que la excesiva oferta de productos puede resultar desmotivante. “Demasiada variedad cansa y no compensa”, ya que “si bien la diversidad es positiva, su exceso es contraproducente” para todos, razona. En cifras -significativas para comerciantes y consumidores- calcula además que “reducir la complejidad y recortar la variedad puede aumentar los ingresos entre un 5% y un 40%, además de recortar los costes entre un 10% y un 35%”.

¿Quiere eso decir que la variedad desmedida afecta de forma negativa a todas las transacciones de compraventa? No necesariamente, por supuesto, aunque parece evidente que la oferta modifica los hábitos del consumo. “Hace que el consumidor confuso y siempre mal informado tome decisiones de compra basadas en elementos que no le informan ni directamente ni profundamente ni realmente sobre el producto. Se trata de conductismo con subversiones de los fines”, argumenta Josep Vives, director de la Cátedra de la Empresa Familiar en la Universidad de Barcelona. Es decir, si el fin es comprar un yogur de fresa (y si el usuario no dispone de más información previa al respecto), acercarse al mostrador de un supermercado puede suponer un vuelco. Porque se encontrará con la práctica totalidad de frutos rojos, yogures desnatados, sin azúcar, bífidus… Un mundo en el que la oferta casi ahoga la demanda.

La presidenta de la Cecu descarta de pleno que haya algo de ventajoso en encontrar tanta variedad de productos: “En teoría, ello supondría más posibilidades de elección, pero en la práctica no es cierto. Al igual que una gran cantidad de información no selectiva puede originar una mayor desinformación, en este caso ocurre lo mismo”.

Ana Palencia, directora de Comunicación de la multinacional Unilever, considera en cambio que las empresas deben responder a todo tipo de demandas. “Por este motivo innovamos y desarrollamos nuevos productos, con perfiles nutricionales, que está exigiendo el consumidor, con un envoltorio más respetuoso por el medio ambiente, con la utilización de materias primas que tengan en cuenta las condiciones de vida de los proveedores y su impacto en el entorno… todo tiene, como denominador común, respetar la voluntad del consumidor”, afirma, antes de aclarar que nadie está obligado a desarrollar nuevos productos y nuevas variedades de los que ya existen: “Se trata de responsabilidad, con nuestros proveedores, con nuestros clientes y nuestros consumidores. Ofrecer mayor variedad para que este escoja lo que considere más adecuado a sus necesidades”.

Olivares, en su libro La rebelión de las marcas…, advierte sin embargo de que los tiempos han cambiado. “El desenfreno consumista parece haberse evaporado. El consumidor se refugia en el precio y está obligado a abaratar su cesta de la compra. El consumidor medio dice adiós a los extra de calcio y de omega 3 en la leche; al olor a vainilla y canela en el papel higiénico, dice adiós a sabores y aromas exóticos en el agua o a las texturas únicas de los productos gourmet, porque simplemente su maltrecha economía no le alcanza para pagarlos”.

“Está claro que la diversificación de los productos ofrece a los consumidores una imagen positiva, pero al final puede también tener un reverso muy oscuro”, añade a este respecto Rubén Sánchez, portavoz de la asociación de consumidores Facua. “Las técnicas de mercadotecnia se centran en la diferenciación de productos supuestamente en beneficio de los usuarios, pero la experiencia muestra que no siempre es así”. ¿Ejemplos? “Un cliente que compra en una tienda con relativamente pocos productos y en principio más caros gastará paradójicamente menos que otro que decida hacer la compra en una gran superficie con muchísimos productos en distintos tamaños y más baratos. A menos variedad suele corresponder mayor ahorro”.

Sánchez recuerda el caso de la multinacional valenciana Mercadona, que en 2008, en plena crisis, decidió retirar de los estantes de sus supermercados cerca de 1.000 referencias, dejando unas 8.000. “Nuestros clientes nos estaban abandonando, su mensaje era que nos habíamos amuermado y debíamos reaccionar. Para ello revisamos todo nuestro surtido, para quitar todo aquello que no estuviesen dispuestos a pagar”, argumentan desde la empresa. Muchos interpretan también esta decisión de la empresa como una forma de presionar al cliente para que adquiera las marcas blancas de la compañía valenciana. Otros grandes hipermercados, como es el caso de Alcampo, que cuenta con una media de 55.000 referencias, prefieren contar con un surtido más amplio: “Creemos en la libertad de elección de nuestros clientes. El espectro a satisfacer es amplio, desde el que busca un producto básico, al que busca uno de gama gourmet, o productos de comercio justo, sin azúcar, ecológicos…”, argumenta un portavoz de la empresa.

Sobre si este cambio en el hábito del consumo se prolongará con la salida de la crisis, surgen varias hipótesis. Varios expertos opinan que hay empresas que piensan que todo volverá a ser como antes de 2008: “Se les ha olvidado que la filosofía del marketing es satisfacer las necesidades de los consumidores, que ahora son más básicas y terrenales, que ahora son comprar más barato”, reflexiona Fernando Olivares. “Los productos adelgazan, se desvisten y sueltan lastre para poder sobrevivir: ¿packaging?: solo el funcional; ¿colorido en el envase?: solo el necesario. El objetivo es ahorrar sin erosionar, lo que añade valor al consumidor”, añade.

Ana Palencia, de la multinacional Unilever, sin embargo, defiende la posibilidad de elegir: “Como fabricantes, tenemos la responsabilidad de ofrecer a los consumidores productos que respondan a sus necesidades. Esto incluye también formatos y variedades de un mismo producto. El consumidor actual está cada vez más informado y es, en consecuencia, más exigente. Valora la calidad, la comodidad y el valor del producto. La combinación de estos tres conceptos significa una multitud de variables y variedades que nos permite ofrecer opciones distintas para que el consumidor pueda escoger lo que adapte mejor a su estilo de vida”.

Entre la diversidad y el exceso

– Patatas fritas, queso, aceite, vinagre… o champú, desodorante, crema hidratante. Independientemente del tipo de producto que se busque, la ingente variedad de lo que un consumidor puede encontrar en una gran superficie o, incluso, en un supermercado, acaba desmotivando al cliente, coinciden la mayoría de los expertos.

– La línea que separa la variedad del exceso es muy fina. La primera, es positiva, contribuye a que el cliente tenga donde elegir. Un exceso de productos es contraproducente.

– La excesiva variedad provoca ansiedad, desasosiego y parálisis.

– Algunas compañías han recortado el número de firmas y productos que ofrecían para evitar un colapso entre sus clientes. El origen se sitúa claramente en la crisis financiera. Si bien en un primer momento, los consumidores norteamericanos pasaron del “más es mejor” al “menos es más”, esta tendencia se extendió también a España. Por ejemplo, Mercadona, en 2008, decidió eliminar un millar de productos.

– Reducir la complejidad y recortar la variedad pueden aumentar los ingresos entre un 5% y un 40%, además de recortar los costes entre un 10% y un 35%.